Una empanada de guanaco llevó a Santa Cruz al cuarto puesto del Mundial de Empanadas en Buenos Aires

La gastronómica Verónica Gloria Ríos Neicún representó a la Patagonia en el Segundo Encuentro Mundial de Pizzas y Empanadas y obtuvo el cuarto lugar entre 200 participantes. Para la competencia presentó dos variedades: una de entraña con cebollas caramelizadas y salsa de roquefort, y otra elaborada con carne de guanaco, una apuesta por los sabores y productos propios de Santa Cruz.

Para quien trabaja todos los días detrás de un mostrador, entre hornos, masas, rellenos y pedidos de clientes, animarse a competir por primera vez frente a 200 participantes puede ser un desafío enorme. Para Verónica Gloria Ríos Neicún, esa experiencia terminó además con un resultado que difícilmente olvide: el cuarto puesto en el Segundo Encuentro Mundial de Pizzas y Empanadas.

La representante de la Patagonia participó del certamen a partir de una invitación de una colega de Esquel, quien la alentó a llevar sus recetas a una competencia de gran nivel gastronómico.

“Por primera vez fui a un concurso y sorprendentemente estuve en una buena categoría”, contó Verónica durante una entrevista con Ecos del Sur.

La competencia reunió a cocineros y especialistas de distintos lugares y contó con la participación de jurados y chefs internacionales provenientes de países como España, Italia y México.

Y entre propuestas tradicionales y otras mucho más innovadoras, una de las apuestas de Verónica buscó llevar al centro de la escena un producto profundamente ligado al territorio santacruceño: la carne de guanaco.

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Dos empanadas para representar a la Patagonia

El reglamento de la competencia establecía que cada participante debía presentar dos variedades de empanadas.

Una debía elaborarse con carne vacuna, utilizando cualquier corte del animal. La otra tenía que ser una propuesta de carácter regional, vinculada con el lugar de origen del participante.

Para la primera presentación, Verónica eligió entraña con cebollas caramelizadas y una salsa de roquefort con queso crema.

La segunda fue todavía más representativa de la región: una empanada elaborada con carne de guanaco.

La elección no fue casual. Verónica venía estudiando las características de esta carne y consideró que podía convertirse en una excelente manera de mostrar un producto propio de Santa Cruz ante un público gastronómico de otras regiones y países.

“Me pareció que era súper local”, explicó.

Guanaco: una apuesta por el producto santacruceño

Para elaborar la empanada, Verónica consiguió la carne de guanaco envasada al vacío y con los correspondientes controles bromatológicos.

Según explicó, se trata de un producto que recientemente comenzó a ingresar al mercado y que todavía no tiene una comercialización extendida en otras regiones del país.

La cocinera destacó además las características nutricionales que encontró durante su investigación.

Describió al guanaco como una carne magra, con presencia de vitamina B12 y hierro, y consideró que presenta características saludables en comparación con otras carnes.

Pero más allá de sus propiedades, lo que buscó fue contar una historia a través de la empanada: la historia y los sabores de la Patagonia.

Una preparación pensada especialmente para la competencia

La elaboración de la empanada de guanaco demandó un proceso particular.

Verónica explicó que primero trabajaron la carne al vacío, sellándola con finas hierbas y jugo de naranja. Luego la sometieron a una cocción lenta durante aproximadamente una hora y media.

Una vez enfriada, prepararon el resto del relleno con cebolla, tomate y morrón.

La carne fue posteriormente cortada a cuchillo y cocinada junto con las verduras hasta completar la preparación.

El resultado fue una empanada que buscó respetar el producto y, al mismo tiempo, darle una identidad gastronómica propia.

Un certamen de 200 participantes

La dimensión del resultado adquiere todavía mayor importancia cuando se conoce la cantidad de participantes.

En el concurso compitieron alrededor de 200 personas, entre propuestas de distintos puntos del país y elaboraciones que representaban diferentes tradiciones gastronómicas.

Verónica contó que pudo observar empanadas de matambre, tucumanas, salteñas y también propuestas mucho más particulares, como empanadas japonesas hervidas.

También hubo participantes que apostaron por productos regionales como el cordero y el chivo.

En ese contexto, quedar entre las cinco mejores representó para la cocinera un logro especialmente significativo.

“Los primeros cinco, para mí, es un montón”, reconoció.

Finalmente, la competencia dejó como ganadora a una participante de Neuquén, quien tendrá la posibilidad de representar a Argentina en Italia con todos los gastos cubiertos.

El resultado llegó después de una jornada intensa

La definición del certamen se produjo luego de una extensa jornada.

El concurso terminó alrededor de las 20 o 21 horas y durante esa misma noche se conocieron los primeros puestos.

Sin embargo, Verónica recién recibió la confirmación definitiva de su posición posteriormente: había quedado cuarta.

La clasificación fue recibida con alegría y también con la sensación de haber cumplido ampliamente con las expectativas que tenía al participar por primera vez.

Una experiencia que va más allá del premio

Para Verónica, el valor de la competencia no está únicamente en la posición alcanzada.

El encuentro también le permitió compartir con otros profesionales de la gastronomía, intercambiar experiencias y descubrir que existe una comunidad mucho más amplia de personas que viven la cocina con la misma pasión.

“Uno aprende y se da cuenta que la pasión de uno no es solamente”, explicó, al referirse al contacto con colegas que también trabajan intensamente para desarrollar sus propuestas.

Esa experiencia, además, le confirmó que vale la pena seguir participando en este tipo de encuentros.

La empanada patagónica seguirá en la cocina

La historia no termina con el cuarto puesto.

Verónica ya recibió una invitación para participar nuevamente en Neuquén, donde el año anterior había asistido como observadora y no específicamente con espíritu competitivo.

En aquella oportunidad llevó algunas de sus recetas y terminó ubicándose entre el quinto y sexto lugar sobre unos 40 participantes.

Esta vez, en cambio, se animó a competir de lleno y terminó cuarta entre 200.

Ahora la posibilidad de incorporar la empanada de guanaco a su propuesta comercial está abierta.

La decisión dependerá de los clientes y de la demanda, aunque Verónica adelantó que existe la posibilidad de ofrecerla una vez por semana para que quienes quieran puedan probar la receta que llegó hasta una competencia internacional.

 

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