Familia Alanis: una casa que dejó atrás el frío en el barrio Patagonia
27 de Septiembre 2026. Paula Alanís y su familia atravesaron su primer invierno en el barrio Patagonia de Caleta Olivia calefaccionándose con electricidad. La llegada del gas natural cambió la vida cotidiana de la familia y les permitió volver a disfrutar de su hogar, recibir a sus seres queridos y dejar atrás las noches de frío.
Hoy esa escena forma parte del pasado. La llegada del gas natural transformó la vida cotidiana de la familia y les permitió disfrutar de su casa de otra manera.
“Ahora estamos calentitos gracias al servicio de Distrigas. Ya estamos disfrutando de este beneficio”, destaca Paula, quien se muestra agradecida por contar con un servicio que considera “tan necesario para todos los sureños”.
La obra también llegó en un tiempo que la familia pudo comprobar de manera concreta. “Fue bastante rápido, fueron 7 o 10 días por lo menos el tramo de esta calle”, señala.
El día que todo cambió
Paula recuerda especialmente el 8 de julio, el día en que finalmente se concretó la conexión de gas en su vivienda.
Ese día se encontraba trabajando como maestra jardinera en Fitz Roy, a unos 80 kilómetros de su casa. Mientras cumplía con su jornada laboral, recibió la noticia de que los trabajos habían comenzado.
“Estaba en mi trabajo, vi que había movimiento, vi las máquinas, se me iluminó la cara, ya era una felicidad completa”, recuerda.
Fue su marido quien le avisó que finalmente habían conectado el servicio. Cuando Paula llegó a su casa, alrededor de las 7 de la tarde, pudo comprobar por primera vez el cambio.
“La casa estaba calentita, los vidrios no estaban transpirados, se sentía otra cosa”, cuenta.
Con el gas ya instalado, también comenzaron a cambiar las costumbres familiares. Paula explica que hasta ese momento recibían pocas visitas porque la falta de calefacción hacía difícil compartir la casa durante los días más fríos.
Ahora, en cambio, pudieron disfrutar de momentos que antes parecían difíciles de imaginar.
“Vimos la final del Mundial juntos, calentitos en casa”, cuenta.
También pudieron recibir a sus abuelos, quienes anteriormente evitaban visitar la vivienda debido a las bajas temperaturas.
“Las reuniones familiares van a ser un punto de encuentro acá gracias a este servicio que tenemos ahora”, afirma.
La historia de Paula es una de las tantas que forman parte de “Historias que dan calor”, la serie de Distrigas S.A. que busca conocer y compartir las experiencias de vecinos y vecinas de Santa Cruz que, después de años de espera y esfuerzo, lograron acceder al
gas.
“Yo sí creía cuando me decían que íbamos a tener gas”, subraya Paula.
Y resume su presente con una frase que sintetiza el cambio que significó para su familia.
“Nos conectaron el gas, así que estamos felices, agradecidos, muy contentos, muy conformes”.
