Abuela paterna de un bebé de cuatro meses solicita restitución tras una medida judicial que dispuso su separación.
PEDIDO URGENTE DE DIFUSIÓN
Me llamo Ángela Lisi Aibar y soy la abuela materna de un bebé de apenas 4 meses.
Hoy recurro a los medios de comunicación porque siento que ya no nos queda otra forma de hacer escuchar nuestra voz.
Mi nieto continúa alojado en un hogar de niños mientras su familia espera ser escuchada. Como abuela, me presenté voluntariamente ante el área de Niñez, entregué un examen toxicológico con resultado negativo y una nota ofreciéndome formalmente para asumir su cuidado.
Mi hogar está abierto para él. Tiene una familia que lo ama, que lo espera y que quiere brindarle la contención, el cariño y los cuidados que un bebé de su edad necesita.
Cada día que pasa es un día muy importante en la vida de un bebé de cuatro meses. Por eso pedimos que se priorice su bienestar y que se evalúe con la mayor celeridad posible la posibilidad de que pueda permanecer al cuidado de su familia, de acuerdo con lo que determinen las autoridades competentes.
No escribo estas palabras desde el enojo. Las escribo desde el dolor de una abuela que extraña a su nieto y que siente la impotencia de no poder abrazarlo ni cuidarlo.
Solo pedimos que nuestra situación sea escuchada y que el interés superior del niño sea el centro de cada decisión.
A los medios de Caleta Olivia, de Santa Cruz y del país, les pido que nos ayuden a visibilizar esta historia con respeto y responsabilidad. Tal vez su difusión permita que nuestra voz llegue a quienes pueden revisar nuestra situación y actuar con la urgencia que un bebé de cuatro meses merece.
