Corte de pelo solidario en Caleta Olivia: adolescentes ofrecen sus servicios y reciben alimentos no perecederos
La iniciativa se desarrolla en el Spacio Iris, donde seis adolescentes que cortan el cabello desde sus casas montaron una barbería para la jornada. La propuesta incluye un alimento no perecedero como colaboración y busca, además, dar visibilidad a los jóvenes para que puedan generar nuevos clientes y una alternativa de trabajo.
El Spacio Iris se convirtió el jueves en escenario de una jornada solidaria que reunió a vecinos, familias y jóvenes en torno a una propuesta que busca mucho más que un corte de cabello. La actividad fue organizada junto a un grupo de seis adolescentes que se desempeñan como barberos, quienes ofrecieron sus servicios a cambio de un alimento no perecedero.
Desde las 17 horas, vecinos de distintas edades comenzaron a acercarse al lugar. Niños, adolescentes, jóvenes y adultos participaron de la jornada, mientras aguardaban su turno para cortarse el cabello y compartir un momento de encuentro.
La propuesta también incluyó una chocolatada, tortas fritas y una pequeña sorpresa para quienes se acercaron. La intención fue generar un espacio de encuentro con las familias y, al mismo tiempo, acompañar a los jóvenes que llevaron adelante la iniciativa.
“La verdad que fue un éxito, sigue llegando mucha gente”, contó la concejal Iris Casas durante la entrevista con Ecos del Sur, al explicar que la actividad se extendería hasta las 20 horas.
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Una propuesta que nació de los propios adolescentes
Uno de los aspectos destacados de la actividad es que la iniciativa de los Barberos Solidarios surgió de los propios adolescentes. Actualmente, los seis jóvenes realizan cortes de cabello desde sus domicilios y no cuentan con una peluquería o local propio.
A partir de la propuesta, desde el Spacio Iris decidieron brindarles el lugar y acompañarlos en el armado de un espacio especialmente acondicionado para la jornada.
“Son seis adolescentes que vinieron, charlaron conmigo, una propuesta que salió desde ellos y que nosotros los acompañamos”, explicó Iris Casas.
Durante los días previos, los jóvenes y el equipo que acompaña al espacio trabajaron en la preparación del sector. Armaron los puestos de atención, colocaron espejos y acondicionaron el lugar para poder recibir a las personas que se acercaran.
La jornada significó también una oportunidad para que los adolescentes pudieran mostrar su trabajo y establecer nuevos vínculos con potenciales clientes.
La jornada también abre una puerta laboral
Además del objetivo solidario, la actividad permitió que los jóvenes comenzaran a darse a conocer entre los vecinos. De hecho, varias de las familias que participaron les solicitaron sus números telefónicos y tarjetas para poder contactarlos posteriormente y contratar sus servicios.
“Muchas de las familias que vinieron les pidieron sus tarjetas, sus números de teléfono, para que puedan volver y cortarse el cabello”, señaló la edil.
De esta manera, una actividad pensada inicialmente como una jornada solidaria terminó convirtiéndose también en una vidriera para seis jóvenes que buscan desarrollar una actividad y generar sus propios ingresos.
Desde el espacio destacaron la importancia de acompañarlos no solamente en la realización de la jornada, sino también en la posibilidad de encontrar una alternativa laboral vinculada a aquello que eligieron aprender y desarrollar.

Una convocatoria pensada para los chicos y las familias
La elección del horario tampoco fue casual. El Spacio Iris se encuentra cerca de establecimientos educativos y la actividad fue programada para las 17 horas con el objetivo de que los chicos pudieran acercarse una vez finalizadas sus actividades escolares.
Para difundir la propuesta, previamente se realizó un relevamiento escuela por escuela, donde se dejaron invitaciones y se colocaron panfletos. La convocatoria también llegó a clubes de fútbol de la zona.
El lugar está ubicado sobre calle San José Obrero, a pocos metros de distintos puntos de referencia de la zona, que permiten a las familias identificar fácilmente dónde se desarrolla la actividad.
La propuesta del Spacio Iris vuelve a poner en primer plano el valor de contar con lugares donde los vecinos puedan desarrollar iniciativas, encontrarse y generar acciones que tengan impacto en la comunidad.
En este caso, un corte de pelo se transformó en una actividad solidaria, pero también en una oportunidad concreta para que seis adolescentes puedan mostrar lo que saben hacer, generar nuevos contactos y avanzar en la construcción de una posible salida laboral.
