Ariel tiene 17 años, fue seleccionado para probarse en Italia y necesita ayuda para cumplir su sueño futbolístico
Con 17 años y mientras cursa quinto año del secundario, Ariel Iturgay fue seleccionado en una visoría para realizar una prueba en la Scuola Calcio Digiesse, en Italia. El viaje está previsto para diciembre y requiere una inversión cercana a los 7 millones de pesos. Su familia y amigos ya comenzaron a organizar actividades para recaudar fondos.
Ariel tiene 17 años, cursa quinto año del secundario y desde chico persigue un sueño que, para él, va mucho más allá de una cancha: convertirse en futbolista profesional. Hoy, esa ilusión está más cerca que nunca, aunque para alcanzarla necesita del acompañamiento de su familia, sus amigos y de toda la comunidad.
El joven futbolista fue seleccionado recientemente en una visoría realizada el 28 y 29 de agosto, una instancia en la que se evalúan las condiciones técnicas y físicas de los jugadores para determinar quiénes pueden acceder a nuevas oportunidades. En su caso, el resultado fue alentador: quedó seleccionado para viajar a Italia y realizar una prueba en la Scuola Calcio Digiesse.
El viaje está previsto para diciembre y contempla una estadía entre el 1 y el 16 de ese mes. Para poder concretarlo, Ariel y su familia necesitan reunir aproximadamente 7 millones de pesos, un monto que incluye la logística necesaria para trasladarse y permanecer en Europa.
La cifra es enorme para una familia, pero el sueño también lo es. Por eso ya comenzaron a pensar distintas alternativas para recaudar fondos: venta de empanadas, sorteos, bingos, comidas y otras actividades que permitan acercarse, paso a paso, al objetivo.
La primera iniciativa será una venta de empanadas prevista para las próximas semanas. La familia apunta inicialmente a preparar al menos 20 docenas y necesita reunir ingredientes como carne picada, harina, cebolla y papa. La idea es que cada actividad permita sumar un poco más a una meta que, en definitiva, representa una oportunidad deportiva y personal para el joven.
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Un sueño que nació en la infancia
Ariel cuenta que su vínculo con el fútbol comenzó desde muy pequeño. Jugó en Camioneros y luego se incorporó a Catamarca, donde actualmente continúa su formación. Lleva alrededor de cuatro años en la institución y se desempeña como lateral derecho.
Entre sus referentes aparece Javier Zanetti, justamente un futbolista argentino que construyó una extensa carrera en Italia. También menciona a Lionel Messi como su gran ídolo.
Pero la historia de Ariel tiene un antecedente que vuelve todavía más significativo este nuevo desafío. En 2021, cuando tenía apenas 13 o 14 años, tuvo la posibilidad de probarse en Huracán. Había quedado con un lugar, pero la familia no pudo afrontar los costos de la logística necesaria para sostener esa oportunidad.
Hoy, varios años después, aparece una nueva posibilidad.
Y esta vez Ariel quiere estar preparado.
Estudiar, entrenar y prepararse
Mientras busca cumplir su objetivo futbolístico, el joven no deja de lado sus estudios. Está cursando quinto año y ya piensa en qué hacer después de terminar la secundaria: le interesa estudiar nutrición y aprender sobre alimentación deportiva.
También sabe que para llegar en buenas condiciones a Italia deberá trabajar especialmente en su preparación física y técnica. Entre los aspectos que quiere mejorar menciona el juego aéreo.
Entrena de lunes a viernes y entiende que la disciplina será fundamental si pretende avanzar en el fútbol profesional.
“El fútbol es un sacrificio”, reconoce durante la entrevista. Y detrás de esa frase aparece una realidad que conoce desde chico: para alcanzar una meta deportiva no alcanza solamente con tener condiciones. También hacen falta constancia, preparación, acompañamiento y, muchas veces, recursos económicos.
Una familia detrás del sueño
La familia ocupa un lugar central en esta historia.
Su mamá acompaña el proyecto y ya comenzó a pensar junto a Ariel las distintas formas de recaudar fondos. Su papá, Guillermo, también está dispuesto a acompañarlo en el viaje a Italia.
Para su madre, la posibilidad genera una mezcla de orgullo y nervios. Sabe que su hijo está creciendo y que esta oportunidad puede llevarlo muy lejos de casa, pero también entiende que los sueños necesitan ser perseguidos cuando aparecen.
Ariel, en tanto, tiene claro que la familia será parte fundamental del camino.
“Siempre con el apoyo de mi mamá y mi papá”, cuenta.
Mucho más que fútbol
La historia de Ariel también habla de valores. Durante la entrevista, el joven destaca que el respeto hacia los rivales es fundamental y que nunca se puede jugar solo.
Para él, el fútbol es competencia, pero también es compañerismo, disciplina y una forma de sentirse feliz.
Su objetivo es convertirse en profesional, pero sabe que el camino recién comienza.
Por eso, mientras su familia busca recursos para llegar a Italia, Ariel continúa entrenando, estudiando y preparándose. El viaje todavía necesita de una gran cantidad de voluntades, pero la primera puerta ya se abrió.
Ahora resta conseguir que pueda cruzarla.
Y detrás de ese sueño hay una familia que acompaña, amigos que colaboran y una comunidad que puede transformar una pequeña ayuda en la posibilidad de que un joven de Caleta Olivia tenga la oportunidad de mostrar todo lo que puede hacer.
