Claudio Grecco: “No existe el consumo no problemático” y alertó sobre nuevas adicciones en la era digital
Cañadón Seco fue escenario de una jornada centrada en la salud mental y las adicciones, consolidándose como un espacio de encuentro para escuchar, aprender e interactuar junto a especialistas, referentes y testimonios reales. La iniciativa reunió a profesionales de trayectoria nacional que brindaron un diagnóstico profundo sobre la problemática y plantearon desafíos urgentes.
En ese marco, el evento contó con la participación del médico toxicólogo Carlos Damin, director del Hospital Fernández, y del psicólogo Claudio Grecco, entrevistado por Ecos del Sur, ambos con amplia experiencia en prevención, tratamiento y recuperación de consumos problemáticos.
En el marco de las jornadas en Cañadón Seco, el especialista abordó el avance de las adicciones conductuales, el rol del cerebro y la importancia de los vínculos en la recuperación.
Cañadón Seco fue anfitrión de jornadas sobre Salud Mental y Adicciones, un espacio pensado para escuchar, aprender e interactuar junto a especialistas, referentes y testimonios reales. En ese contexto, una de las voces que generó mayor impacto fue la del psicólogo Claudio Grecco, quien dialogó con Ecos del Sur y dejó definiciones contundentes sobre el presente de las adicciones.
Con más de 40 años de experiencia y una historia personal atravesada por el consumo, Grecco planteó una mirada profunda sobre el fenómeno, alejándose de los enfoques tradicionales.
“No existe el consumo no problemático”
Uno de los conceptos más fuertes de la entrevista fue su postura sobre el consumo en general.
“No existe el consumo no problemático, es un mito. Al cerebro no le importa lo que pensamos, responde a estímulos de placer”, afirmó.
Según explicó, todas las adicciones —tanto químicas como comportamentales— comparten una misma base: el sistema de recompensa cerebral.
“El cerebro está diseñado para buscar placer. Cuando se activa ese circuito, se genera un loop: cuanto más consumo, menor capacidad cognitiva”, detalló.
Las nuevas adicciones: tecnología, juego y pornografía
Grecco puso especial énfasis en las adicciones no tradicionales, que crecen de forma silenciosa en la sociedad actual.
“Las adicciones a la tecnología, al juego o a la pornografía tienen la misma matriz que las sustancias”, explicó.
En ese sentido, advirtió que la hiperconectividad actual no necesariamente mejora la comunicación. “Vivimos en una época de hiperconexión, pero de pobrísima comunicación”, sostuvo.
Una mirada desde la experiencia personal
El especialista también compartió su propia historia, marcada por años de consumo y un proceso de recuperación que transformó su vida.
“Mi historia de vida me llevó a esto. Consumí durante muchos años y luego inicié un camino distinto”, relató.
Desde esa experiencia, aseguró que la recuperación es posible, aunque implica un cambio profundo en la forma de vivir.
“Las drogas son consecuencia, nunca la causa”, afirmó.
El rol clave de los vínculos
Para Grecco, uno de los pilares fundamentales en la prevención y recuperación es el fortalecimiento de los vínculos.
“El vínculo, la comunicación, el amor y los límites son claves. Pero sobre todo la honestidad en las relaciones”, señaló.
Incluso, desde la neurociencia, explicó que el afecto tiene impacto directo en el cerebro. “El abrazo, el contacto, generan respuestas químicas que ayudan a la recuperación”, indicó.
En esa línea, destacó que el sentido de vida es determinante: “Cuando una persona encuentra un propósito, cambia todo”.
“Hay que seguir prendiendo luces”
Al cierre de la entrevista con Ecos del Sur, Grecco dejó una reflexión que sintetiza su mirada sobre el contexto actual.
“Hay mucha oscuridad, pero hay que seguir prendiendo luces”, expresó.
Un contexto que preocupa
Las declaraciones del especialista se dieron en el marco de un encuentro que también contó con la participación del médico toxicólogo Carlos Damin, quien aportó datos alarmantes sobre el consumo en Argentina.
Entre ellos, destacó el alto consumo de alcohol, psicofármacos y marihuana, y la falta de inversión en políticas de prevención.

