Consumos problemáticos: advierten que la prevención en Argentina recibe menos recursos que la lucha contra el narcotráfico

 Martes, 05 Mayo 2026 – El especialista Carlos Damin expuso en Cañadón Seco y cuestionó el enfoque de las políticas públicas, alertó sobre el rol del entorno social y llamó a reforzar la prevención y la educación en salud.

En el marco de un panel sobre estrategias de prevención y desafíos en consumos problemáticos, se desarrolló en Cañadón Seco una jornada encabezada por el médico toxicólogo Carlos Damin, especialista en adicciones y actual director del Hospital Fernández de la Ciudad de Buenos Aires. La actividad fue organizada con la participación de la senadora Natalia Gadano, quien ofició como anfitriona y moderadora.

Durante su exposición, Damin realizó un diagnóstico crítico de la situación que atraviesa Argentina en materia de consumos problemáticos y salud mental, y puso el foco en la necesidad de replantear el enfoque de las políticas públicas.

Desigualdad en las políticas: más presupuesto para represión que para prevención

Uno de los puntos más contundentes de su intervención fue la comparación entre los recursos destinados a la lucha contra el narcotráfico y aquellos asignados a la prevención.

“El presupuesto nacional destinado a la lucha contra el narcotráfico ronda los 1.500 millones de dólares, mientras que el de prevención y asistencia es de apenas 20 millones”, señaló.

En ese sentido, cuestionó el modelo basado en la reducción de la oferta —históricamente adoptado por países como Estados Unidos— y sostuvo que ha demostrado ser ineficaz. Como ejemplo, mencionó la crisis del fentanilo en ese país, donde mueren cerca de 100 mil personas por año por consumo de esa sustancia.

Frente a ese escenario, propuso avanzar hacia políticas centradas en la reducción de la demanda, con mayor inversión en prevención, educación y promoción de hábitos saludables.

Consumo en Argentina: cifras alarmantes

Damin también aportó datos que reflejan la magnitud del problema en el país. Según indicó, Argentina es el primer consumidor de psicofármacos en América, el segundo en consumo de marihuana y uno de los principales en consumo de alcohol.

En este último punto, precisó que el país registra un promedio de 10 litros de alcohol puro por habitante al año, una cifra elevada en términos internacionales.

Además, advirtió sobre el consumo en menores: “El 54,4% de los adolescentes entre 12 y 17 años consume alcohol, pese a que está prohibida su venta”.

Para el especialista, este dato evidencia una falla estructural que excede a los jóvenes. “El problema no es de los chicos, es de los adultos que facilitan o naturalizan el consumo”, remarcó.

Sobremedicación y cultura del consumo

Otro de los ejes abordados fue el uso excesivo de psicofármacos. Damin advirtió sobre una sociedad “polimedicada y sobremedicada”, donde medicamentos como ansiolíticos y antidepresivos se utilizan de manera indiscriminada.

“Se confunde tristeza con depresión y se responde con medicación cuando no corresponde”, explicó, al tiempo que alertó sobre los efectos a largo plazo de estos consumos, incluyendo deterioro cognitivo.

También cuestionó la fuerte presencia de publicidad de medicamentos y alcohol, en contraste con la escasez de campañas de prevención.

El rol del entorno social y familiar

Desde una mirada integral, el especialista planteó que los consumos problemáticos dependen de tres factores: la disponibilidad de sustancias, la vulnerabilidad individual y el entorno social.

En ese marco, hizo hincapié en la responsabilidad del contexto familiar y cultural. “Los chicos no hacen lo que les decimos, hacen lo que hacemos”, afirmó.

Damin señaló que prácticas naturalizadas —como el consumo de alcohol en reuniones familiares, la falta de controles o la automedicación— configuran un entorno que favorece estos comportamientos.

Salud pública y cambio de paradigma

Finalmente, el profesional insistió en que los consumos problemáticos deben ser abordados como una cuestión de salud pública y no de seguridad.

“Tenemos un problema social de consumo. No es del otro, es de todos”, concluyó, al tiempo que llamó a reforzar políticas preventivas sostenidas en el tiempo y con mayor inversión.

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