Caleta Olivia marchó por la universidad pública y contra las políticas de ajuste
Una multitudinaria movilización recorrió este martes las calles de Caleta Olivia en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La protesta reunió a alrededor de 1.500 personas y amplió su reclamo hacia otras políticas del Gobierno de Javier Milei, cuestionadas por distintos sectores sociales, sindicales y políticos.
La columna estuvo encabezada por referentes de la comunidad universitaria y contó con la participación de organizaciones sociales, entre ellas el Polo Obrero; militantes de la CTA Autónoma; integrantes del gremio de Camioneros; agrupaciones vinculadas al Partido Justicialista y funcionarios de distintas áreas del municipio, entre otros sectores.
La movilización comenzó a las 17 en el edificio de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), ubicado en el acceso norte de la ciudad. Desde allí, los manifestantes avanzaron por las avenidas San Martín e Independencia hasta llegar a la plazoleta del Gorosito, donde se desarrolló el acto central.
En ese lugar se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y se escucharon las intervenciones de distintos oradores. Previamente, se dio lectura a un documento elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional y organizaciones gremiales docentes, en el que se expusieron los principales fundamentos del reclamo.
El reclamo universitario y el rechazo al ajuste
Aunque el financiamiento de las universidades públicas fue el eje central de la convocatoria, las consignas y los discursos también expresaron el malestar de los manifestantes frente a otras medidas impulsadas por la administración nacional.
Durante la jornada, los cuestionamientos alcanzaron al rumbo económico del Gobierno, la recesión, el cierre de fuentes laborales y el crecimiento de la preocupación por el desempleo, la pobreza y la indigencia. También se manifestaron críticas al desmantelamiento de organismos públicos, los recortes en prestaciones del PAMI y la eliminación de programas sociales.
Otro de los ejes presentes en las pancartas y expresiones de los participantes fue la defensa de los recursos naturales y la soberanía nacional, en rechazo a lo que distintos sectores consideran una apertura excesiva a los intereses de grupos empresarios y capitales extranjeros.
El clima de protesta estuvo atravesado, además, por el escenario político nacional. Según los cuestionamientos expresados durante la movilización, las dificultades para avanzar con iniciativas legislativas y la falta de acuerdos en el Congreso profundizan la incertidumbre sobre el financiamiento universitario y otras políticas públicas.
Una convocatoria que excede a las universidades
El documento difundido en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria planteó que la movilización no representaba únicamente a estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores de las casas de altos estudios, sino también a amplios sectores de la sociedad comprometidos con la educación pública.
En ese sentido, el texto reclamó el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y advirtió sobre las consecuencias institucionales que, a juicio de sus firmantes, genera el incumplimiento de una norma sancionada por el Congreso.
“El incumplimiento por parte del Gobierno nacional de la Ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano”, sostiene el documento.
A continuación, sus autores señalaron que el Congreso de la Nación y el Poder Judicial habían respaldado sus planteos mediante decisiones vinculadas con la vigencia de la norma y la exigencia de cumplir sus disposiciones.
El texto hizo especial referencia a los artículos 5 y 6, relacionados con los salarios del sector universitario y las becas estudiantiles, respectivamente, cuya aplicación inmediata reclamaron las organizaciones convocantes.
Educación, ciencia y desarrollo nacional
En los párrafos finales, el documento destacó el papel de la educación, la ciencia y la tecnología en el desarrollo de un país, y sostuvo que la inversión sostenida en estas áreas constituye una condición fundamental para ampliar las capacidades nacionales y mejorar la calidad de vida de la población.
“Los países que se soñaron grandes, capaces de asegurar una vida y un ambiente saludables para sus pueblos son aquellos que hicieron la apuesta sostenida de tener un sistema de educación de calidad, ciencia y tecnología nacional con capacidades de resolución de sus problemas, y un dispositivo que movilice el talento y la creatividad social en todos sus niveles”, expresa el texto.
La movilización en Caleta Olivia concluyó así con un mensaje que trascendió el reclamo presupuestario: la defensa de la universidad pública como herramienta de formación, investigación y desarrollo, en un contexto de fuertes diferencias entre el Gobierno nacional y los sectores que reclaman mayores recursos para el sistema educativo.

