El esfuerzo detrás de un título: dos nuevas profesoras de Educación Especial celebraron su egreso
Las nuevas profesionales culminaron el Profesorado de Educación Especial en el IPES y compartieron la emoción del logro junto a familiares, amigos, docentes y compañeros. Ambas destacaron el esfuerzo realizado durante la carrera y el acompañamiento recibido para alcanzar la meta.
La emoción, los abrazos y la presencia de familiares y amigos marcaron una jornada especial para las nuevas egresadas del Instituto Provincial de Educación Superior (IPES), que culminaron sus estudios en el Profesorado de Educación Especial.
Entre ellas estuvieron Tania y Ailén, quienes compartieron la alegría de haber alcanzado una meta que demandó años de estudio, cursada, prácticas y, sobre todo, mucho esfuerzo personal y familiar.
Tania recibió su título acompañada por sus seres queridos y destacó la importancia que tuvieron su familia, sus amigos, compañeros y docentes durante todo el proceso de formación.
“Mucho esfuerzo, la verdad que sí, pero muy lindo”, expresó al recordar el camino recorrido hasta completar la carrera.
La flamante profesora contó que sus compañeros y profesores fueron fundamentales para poder superar las distintas dificultades que aparecieron durante los años de cursada. Como sucede en muchas carreras, hubo materias que presentaron mayores desafíos, pero el acompañamiento de los docentes permitió seguir adelante.

El acompañamiento de las familias, una pieza fundamental
Para Tania, el respaldo familiar fue especialmente importante. Sus padres tuvieron un rol central durante la carrera, incluso colaborando con el cuidado de los nietos para que pudiera asistir a clases.
“Los padres, sí. Que cuiden los nietos para que vayan a cursar”, contó con emoción, al remarcar el apoyo recibido.
La celebración estuvo acompañada por familiares y amigos, que llegaron para compartir el momento y participar de las fotografías que marcaron el cierre de una etapa.
Con 33 años, Tania aseguró que el título no representa un punto final, sino el comienzo de un nuevo camino profesional.
“Esto recién empieza”, sostuvo, con entusiasmo por los nuevos desafíos que tendrá por delante.
Ailén: “Un pasito más para el futuro mío y mi hijo”
Otra de las egresadas fue Ailén, quien culminó el Profesorado de Educación Especial con orientación intelectual.
Para ella, el título tiene un significado todavía más profundo porque representa un logro compartido con su hijo Alejo, a quien señaló como una de sus principales fuentes de motivación.
“Un pasito más para el futuro mío y mi hijo. Súper contenta por poder recibirme”, expresó.
Ailén reconoció que durante la carrera tuvo que afrontar importantes sacrificios para poder cumplir con las obligaciones académicas. Entre ellos, el tiempo que debió dejar a su hijo para asistir a clases y realizar las prácticas profesionales.
“Fue un sacrificio muy grande”, explicó, al recordar todo lo que implicó compatibilizar la maternidad con los estudios.
Por eso, al momento de dedicar su logro, no dudó en mencionar en primer lugar a Alejo.
“Principalmente a mi hijo, que fue la fuerza que me dio”, señaló.
También agradeció a toda su familia y a sus compañeras, a quienes consideró fundamentales para poder completar el recorrido académico.
Una profesión vinculada con la inclusión
Más allá de la alegría por haber obtenido el título, Ailén dejó en claro que su formación no termina con la graduación.
La docente señaló que continuará capacitándose, entendiendo que la educación requiere una formación permanente y que el objetivo debe estar puesto en garantizar mayores niveles de inclusión dentro de las instituciones educativas.
“Siempre, la docencia se trata de seguirte capacitando para lograr la inclusión plena para todos los estudiantes”, afirmó.
Su vínculo con la Educación Especial comenzó a partir de una experiencia familiar. Según contó, su hermana también es profesora de Educación Especial y fue quien inicialmente la orientó para tomar la decisión de estudiar esta carrera.
“Mi hermana es profesora de Educación Especial y fue la primera que me orientó a poder seguir la carrera”, relató.
Una celebración compartida
La jornada de egreso tuvo como protagonistas no solamente a quienes recibieron sus títulos, sino también a todas las personas que acompañaron el camino.
Familias, amigos, docentes y compañeros del IPES estuvieron presentes para compartir las fotografías, los abrazos y la celebración después de años de esfuerzo.
Para Tania y Ailén, el cierre de esta etapa representa mucho más que la obtención de un título: es la confirmación de que, con acompañamiento y perseverancia, es posible alcanzar objetivos personales y profesionales aun cuando el camino implique resignar tiempo, afrontar dificultades y atravesar grandes sacrificios.
Ahora comienza una nueva etapa, esta vez desde el lugar de profesionales de la Educación Especial, con el desafío de llevar a las aulas todo lo aprendido y continuar construyendo una educación cada vez más inclusiva.
