Desde Jaramillo y Fitz Roy, seis jóvenes atletas hicieron de Los Antiguos una experiencia para recordar
01 de Octubre 2026. Los representantes de Jaramillo y Fitz Roy alcanzaron el tercer puesto provincial en Atletismo Sub-15 masculino de los Juegos Santacruceños “Santa Cruz Puede”. Más allá del resultado, la experiencia significó para estos jóvenes compartir una competencia con atletas de distintas localidades y llevar el nombre de sus comunidades a una instancia que abre nuevos caminos en el deporte.
Hay competencias que se miden en segundos, metros y centímetros. Y hay otras marcas que no aparecen en ninguna planilla de resultados. Para seis jóvenes de Jaramillo y Fitz Roy, la participación en la instancia provincial de Atletismo Sub-15 masculino de los Juegos Santacruceños “Santa Cruz Puede” dejó precisamente una de esas huellas.
Durante el fin de semana, los representantes de estas pequeñas comunidades santacruceñas llegaron hasta Los Antiguos para medirse con atletas de distintos puntos de la provincia. Allí alcanzaron el tercer puesto en la clasificación general, en una experiencia que combinó competencia, aprendizaje y la posibilidad de compartir con otros adolescentes que, como ellos, transitan sus primeros pasos en el atletismo competitivo.
El resultado fue importante, pero también lo fue el camino recorrido para llegar hasta allí. Detrás de cada prueba estuvieron las horas de entrenamiento, el acompañamiento de profesores y familias y el esfuerzo de jóvenes que, con apenas 15 años, asumieron el desafío de representar a sus comunidades con la ilusión de alcanzar un lugar en la instancia nacional de los Juegos Evita.

Seis atletas, una misma representación
La delegación estuvo integrada por seis jóvenes, cada uno de ellos participante en distintas pruebas de la disciplina: Lautaro Brizuela compitió en salto en alto y salto en largo. Samuel Robles participó en los 80 metros llanos y en los 2000 metros Cross Country. Amador Inayado lo hizo en salto en largo y salto en alto. Nehemías Encina representó a la delegación en lanzamiento de bala y lanzamiento de disco. Amaru Quilodrán compitió en lanzamiento de bala y lanzamiento de jabalina y Máximo Ríos participó en los 200 y 600 metros.
Cada actuación aportó al resultado colectivo y permitió que Jaramillo y Fitz Roy se ubicaran en el tercer lugar provincial, llevando a estas comunidades al podio de una de las disciplinas que integran el calendario de los Juegos Santacruceños.
Una experiencia que trasciende el podio
Para estos jóvenes, la competencia también significó salir de su ámbito habitual y encontrarse con adolescentes de otras localidades de Santa Cruz porque tanto el viaje, la convivencia, los momentos previos a cada prueba y el intercambio con otros atletas forman parte de una experiencia que excede la competencia deportiva. A los 15 años, participar de una instancia provincial permite conocer otras realidades, compartir aprendizajes y establecer nuevos vínculos alrededor de una disciplina que exige constancia y dedicación.
El objetivo de llegar a Mar del Plata estuvo presente como una ilusión durante la competencia. Pero, independientemente de la clasificación individual alcanzada, estos días de competencia en Los Antiguos, ya forman parte de la historia deportiva de cada uno de ellos.
Porque el deporte también se construye con esas experiencias: con el primer viaje, el primer podio, el encuentro con otros atletas y la posibilidad de descubrir que detrás de cada prueba existe un camino que recién comienza.
El deporte que también se construye en las pequeñas comunidades
La participación de Jaramillo y Fitz Roy permite poner la mirada sobre una realidad que atraviesa a buena parte del deporte santacruceño: el desarrollo de jóvenes atletas también se construye en comunidades pequeñas y alejadas de los grandes centros urbanos.
En esos lugares, cada entrenamiento, cada profesor y cada oportunidad de competir adquieren un valor especial. En esta oportunidad, seis adolescentes puedan llegar a una instancia provincial y medirse con representantes de otras localidades lo cual constituye también, una forma de federalizar el deporte y ampliar las oportunidades de participación.
El tercer puesto conseguido en Los Antiguos es, en ese sentido, el resultado visible de un proceso que comienza mucho antes de una competencia y que continúa después de ella.

Los Antiguos, sede de un encuentro provincial
La instancia provincial tuvo como escenario a Los Antiguos, localidad que recibió durante el fin de semana a los jóvenes atletas de distintas localidades santacruceñas.
La realización de una competencia provincial implica también una tarea que muchas veces permanece detrás de los resultados: la organización de los traslados, la alimentación, los espacios de competencia y las condiciones necesarias para que las delegaciones puedan concentrarse en su participación deportiva.
En ese marco, la Secretaría de Estado de Deportes y Recreación de Santa Cruz tiene un papel central en la coordinación de las instancias provinciales de los Juegos Santacruceños “Santa Cruz Puede”, articulando las condiciones necesarias para que jóvenes de distintos puntos de la provincia puedan encontrarse en un mismo escenario deportivo.
Ese acompañamiento adquiere una dimensión particular cuando se trata de delegaciones que llegan desde localidades pequeñas y deben recorrer grandes distancias para participar de una competencia.
Una marca que queda más allá de los resultados
Jaramillo y Fitz Roy regresaron de Los Antiguos con un tercer puesto provincial y, sobre todo, con una experiencia que difícilmente termine cuando finalice la competencia. Porque, en definitiva, para Lautaro, Samuel, Amador, Nehemías, Amaru y Máximo, estos Juegos fueron la posibilidad de competir, aprender y compartir con otros jóvenes que eligieron el mismo camino.
Quizás dentro de algunos años recuerden las marcas conseguidas, los resultados y las posiciones y quedarán en su memoria las imágenes del viaje, el momento de subir al podio, los compañeros de competencia y aquella primera experiencia provincial en la que representaron a sus comunidades.
El atletismo santacruceño también se construye desde allí: desde las pequeñas localidades, desde el esfuerzo cotidiano de profesores y familias que acompañan a estos jóvenes que, con apenas 15 años, empiezan a descubrir hasta dónde pueden llegar.
