Las Cuervitas campeonas: “En el último segundo empatamos y después por penales salimos campeonas”

Emi Cáceres, Mailén, Catalina, Bianca, Lola y Florencia contaron cómo vivieron la final de la Copa de Oro Sub 11. Hablaron de los nervios, el gol sobre el cierre, la definición por penales y las personas a quienes dedicaron el campeonato.

La Copa de Oro Sub 11 tuvo una definición que difícilmente las jugadoras de San Lorenzo de Puerto Deseado olviden. Cuando parecía que el partido se escapaba, las Cuervitas encontraron el empate en el último segundo, llevaron la final a los penales y terminaron festejando el campeonato.

Después de levantar la copa, algunas de las protagonistas contaron cómo vivieron esos minutos cargados de tensión y emoción.

Emi Cáceres reconoció que fue un partido de muchos nervios, aunque también de mucha alegría. El empate sobre el final les permitió recuperar la ilusión de quedarse con el título.

Emi contó que dentro de la cancha se sintió “nerviosa y contenta” y destacó el acompañamiento del cuerpo técnico durante el encuentro.

Según relató, el entrenador las exigía desde el banco, pero también las ayudaba a esforzarse y mejorar. Cuando llegó el momento de los penales, los nervios volvieron a aparecer, aunque el equipo pudo sobreponerse y quedarse con la victoria.

A la hora de dedicar el campeonato, Emi no dudó: “A mis abuelos y a mi tía Flavia”.

Los penales y una arquera que también fue protagonista

Mailén también reconoció que los nervios estuvieron presentes, especialmente durante la definición desde los doce pasos.

Contó que en el primer partido se había sentido muy nerviosa, pero que luego fue tomando confianza y logró adaptarse a la competencia. Sin embargo, los penales volvieron a ponerla frente a una situación de mucha tensión.

Su actuación fue fundamental para que San Lorenzo pudiera quedarse con el campeonato.

Mailén aseguró que estaba convencida de que podían ser campeonas y, al momento de dedicar el título, eligió a las personas más cercanas: “A mi mamá, a mi papá y a mi hermana”.

De estar al borde del llanto a festejar el campeonato

Para Catalina, la final fue especialmente intensa. Contó que vivió el partido con mucho nerviosismo y que cuando San Lorenzo estaba abajo 2 a 1 llegó a pensar que el campeonato se escapaba.

“Yo ya estaba llorando”, relató al recordar ese momento.

Pero todo cambió con el gol de su compañera en el último segundo. El empate volvió a poner al equipo en carrera y llevó la definición a los penales.

Durante esos instantes, Catalina contó que solamente podía pedir que todo saliera bien. Finalmente llegó el festejo y con él la posibilidad de dedicar el título a toda su familia.

Eligió a su mamá Cecilia, a su papá Javier, a sus abuelas Alicia y Miriam y también a sus dos abuelos, a quienes cariñosamente identificó como “los dos Negro”.

Un campeonato para compartir con la familia

Bianca también se mostró feliz después de superar los nervios de la final. Con la copa ya en sus manos, dedicó el logro a su mamá, su papá y sus hermanas Aitana y Pía, incluyendo también a su hermana bebé.

El campeonato, una vez más, apareció ligado a quienes acompañan a las jugadoras desde afuera de la cancha y forman parte de cada entrenamiento, cada viaje y cada partido.

Lola, por su parte, describió una final “linda” y muy trabada, pero admitió que la tensión se hizo sentir durante todo el encuentro.

“Sufrí mucho, estuvo lindo, disfrutamos, lloramos”, contó después del partido.

Su dedicatoria tuvo además un significado especial: eligió a su hermanito, que se encuentra enfermo, junto a su mamá, su papá, su otro hermano y su abuela.

“Se me bajó la presión dos veces”

Otra de las protagonistas fue Florencia, quien resumió la final como una experiencia de enorme intensidad.

“Fue bastante excitante”, contó, y entre risas relató que durante el partido llegó a sentir que se le bajaba la presión en dos oportunidades.

Pero el desenlace terminó compensando todos los nervios. San Lorenzo logró forzar la definición por penales y finalmente pudo quedarse con la Copa de Oro Sub 11.

Florencia también recibió otros reconocimientos durante la jornada y, al momento de hablar de su dedicatoria, mencionó a su hermano, sus padres y sus abuelos.

Una copa que viaja a Puerto Deseado

Así, entre nervios, lágrimas, abrazos y festejos, las chicas de San Lorenzo de Puerto Deseado cerraron una jornada inolvidable.

La final no solamente dejó un resultado deportivo. Para las pequeñas futbolistas quedaron también las emociones de una definición que parecía perdida, el alivio del empate sobre el cierre, la tensión de los penales y la alegría de levantar la copa.

Y detrás de cada una de ellas estuvieron sus familias, profesores y compañeros, acompañando un camino que recién comienza y que tiene en estos momentos una parte importante de su historia.

La Copa de Oro C11 ya tiene campeonas: San Lorenzo de Puerto Deseado.

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