Un aventurero brasileño recorre la costa argentina en kayak y asegura: “La felicidad está en las cosas simples”
El deportista, entrenador y escritor brasileño Adelson Carneiro Rodrigues visitó Caleta Olivia en el marco de su expedición en kayak hacia Ushuaia. Durante una entrevista en el programa Ecos de la Mañana, habló de su pasión por la naturaleza, su trayectoria en el deporte, los desafíos de la montaña y el mar, sus próximos proyectos y dejó un mensaje de perseverancia y amor por la vida.
Un viaje impulsado por la libertad y la naturaleza
Adelson Carneiro lleva décadas desafiando sus propios límites. Profesor de Educación Física, entrenador, triatleta, montañista y escritor, el brasileño llegó a Caleta Olivia como parte de una expedición que lo tiene recorriendo la costa argentina en kayak con destino final en Ushuaia.
En diálogo con Ecos de la Mañana, programa conducido por Sandro González, explicó que el objetivo de su travesía va mucho más allá del desafío deportivo.
“Mi propósito es descubrir las cosas de la vida, conocer las personas, las costumbres y todo lo que tiene de especial la naturaleza”, expresó.
Su recorrido lo lleva de pueblo en pueblo, privilegiando el contacto con la gente y los paisajes antes que cualquier récord personal.
Del sueño de ser ingeniero agrónomo al deporte de alto rendimiento
Durante la entrevista recordó que, cuando era niño, soñaba con convertirse en ingeniero agrónomo para trabajar con las plantas y el medio ambiente.
Sin embargo, su vida tomó otro rumbo cuando a los 18 años comenzó a competir como atleta y decidió estudiar Educación Física, profesión que ejerce desde hace más de cinco décadas.
A lo largo de su carrera fue entrenador de equipos de natación, preparador físico de fútbol en San Pablo y personal trainer de destacados deportistas brasileños, entre ellos pilotos y campeones de motocross, además de atletas dedicados al triatlón y las maratones.
“Mi religión es la naturaleza”
Consultado sobre sus creencias, Adelson explicó que no profesa una religión tradicional.
Para él, la espiritualidad se encuentra en el universo, el mar, el viento y la naturaleza.
“Mi religión es el universo como un todo. El mar, el viento, las olas y la naturaleza representan esa fuerza”, afirmó.
Durante sus travesías evita incluso escuchar música.
“Mi música es el viento, las olas y los animales”, resumió.
La montaña, el mar y el desafío permanente
Entre las experiencias más importantes de su vida recordó el ascenso al Aconcagua, la montaña más alta de América, una expedición que demandó veinte días de trabajo junto a dos amigos brasileños.
Explicó que el proceso de aclimatación fue fundamental para alcanzar la cumbre y advirtió que el mayor riesgo aparece durante el descenso.
“Muchas personas mueren en la bajada y no en la subida”, comentó.
Pese a los peligros, aseguró que nunca sintió miedo.
“Siempre hay riesgos, remando, pedaleando o escalando. Lo importante es tener conciencia de lo que uno está haciendo”, sostuvo.
Una vida dedicada al entrenamiento
A sus casi 70 años mantiene una intensa rutina física.
Incluso durante su estadía en Caleta Olivia continúa entrenando diariamente con caminatas, trekking y natación en aguas del Golfo San Jorge, donde llegó a ingresar al mar con temperaturas cercanas a los ocho grados.
Para él, mantenerse activo forma parte de su estilo de vida.
La felicidad en las pequeñas cosas
Uno de los conceptos que más repitió durante la entrevista fue su manera de entender la felicidad.
Lejos de asociarla con las grandes ciudades o el éxito económico, aseguró que la verdadera felicidad se encuentra en la sencillez.
“La felicidad está en todo lo que es pequeño. No en las grandes ciudades, sino en las cosas simples”, reflexionó.
También destacó que el deporte enseña perseverancia, disciplina y profesionalismo, valores que considera fundamentales para alcanzar cualquier objetivo.
Un proyecto que continuará durante cuatro años más
La expedición que actualmente desarrolla concluiría en diciembre de este año con su llegada a Ushuaia.
Sin embargo, ese no será el final de la aventura.
Adelson adelantó que permanecerá un tiempo en el sur argentino para finalizar un nuevo libro y luego iniciará otra travesía recorriendo la costa del océano Pacífico hasta Panamá, antes de regresar a Brasil.
Calcula que ese proyecto demandará aproximadamente cuatro años más.
Actualmente ya publicó un libro sobre su experiencia en el Aconcagua y trabaja en otro que llevará por título “Soy Libre”, obra que espera editar también en idioma español.
Para lograrlo, busca una editorial interesada en desarrollar el proyecto de manera conjunta.
Elogios para Caleta Olivia y un llamado a cuidar la ciudad
Pese a ello, destacó las condiciones naturales de la ciudad y quedó especialmente sorprendido por la costa caletense.
“Caleta es maravillosa. Tiene una de las costas más lindas del mundo”, aseguró.
No obstante, consideró que es necesario invertir en el mantenimiento de la costanera para potenciar el atractivo turístico del lugar.
Un mensaje para quienes persiguen sus sueños
Antes de despedirse, Adelson Carneiro dejó una reflexión dirigida especialmente a quienes desean emprender un nuevo desafío.
Afirmó que cualquier objetivo puede alcanzarse si existe preparación, constancia y profesionalismo, avanzando paso a paso sin intentar saltear procesos.
También remarcó que el amor por lo que uno hace es el motor que permite abrir caminos.
“Cuando hacemos las cosas con cariño y con amor, los caminos se abren”, dijo.
