Amenazas en escuelas: “Más allá de si es real o no, nuestros hijos no pueden estar expuestos”
Familias de alumnos se reunieron ayer con autoridades escolares tras la aparición de pintadas con amenazas y habían solicitado la suspensión de clases para hoy ante el temor por la seguridad de los estudiantes.
Un grupo de padres autoconvocados manifestó ayer su preocupación ante la aparición de pintadas con amenazas en los baños de la EICO Nº1 de Caleta Olivia y solicitó la suspensión de clases como medida preventiva.
Según relataron, durante la jornada de ayer se acercaron al establecimiento donde fueron recibidos por la regente del turno tarde. Allí expusieron su inquietud y pidieron de manera formal que se suspendan las actividades escolares ante la posibilidad de que las amenazas se concreten.
“Nos reunimos varios padres y le pedimos encarecidamente que suspendan las clases mañana (por hoy). La idea que tenían era colocar un policía en la puerta, pero creemos que eso no es suficiente”, expresó una de las madres. En ese sentido, cuestionó la efectividad de esa medida al considerar que “no garantiza la seguridad de los chicos”.
Otra de las propuestas planteadas por la institución fue que los tutores revisen las mochilas de los estudiantes al ingreso. Sin embargo, esta alternativa también fue rechazada por las familias. “Es inviable, no todos los padres pueden asistir y además demoraría el ingreso”, señalaron.
Ante este escenario, los padres elaboraron un acta en la que solicitaron formalmente la suspensión de clases. No obstante, indicaron que desde Supervisión Zona Norte no se habría tomado una decisión en ese sentido ni emitido un comunicado oficial hasta ese momento.
La preocupación se intensifica debido a que la amenaza estaría vinculada a un horario específico del día siguiente. “No es solo la falta, es la seguridad. Nuestros hijos tienen que ir a la escuela a estudiar, no con miedo”, remarcaron.
Asimismo, destacaron que la situación no es aislada, ya que se registraron episodios similares en otras instituciones de la provincia, como el colegio Spínola y el EICO N°10.
En este contexto, los padres insistieron en que la suspensión de clases permitiría “llevar tranquilidad” y retomar la actividad con normalidad la semana siguiente, acompañada de medidas de contención como charlas y jornadas de concientización con profesionales.
Por otro lado, también reclamaron mejoras en las condiciones de seguridad del establecimiento, como la instalación de más cámaras de vigilancia, mejor iluminación en sectores externos y mayor presencia policial preventiva en los horarios de ingreso y egreso.
“Nosotros confiamos en que cuando dejamos a nuestros hijos en la escuela van a estar seguros. Hoy esa certeza no está”, concluyeron, al tiempo que reiteraron el pedido a las autoridades educativas para que prioricen la integridad de los estudiantes ante una situación que calificaron como “compleja y preocupante”.
