Madre denuncia irregularidades en fallo judicial que ordena restitución de su hijo

Una mujer denunció que la restitución de su hijo de 8 años a su padre fue ordenada pese a informes psicológicos y causas abiertas. Solicita que se revise la medida y se priorice el bienestar del menor.

Una situación judicial vinculada a la restitución de un menor encendió la alarma de su madre, quien denuncia que la decisión fue tomada sin considerar informes y antecedentes que advertirían sobre el impacto emocional en el niño.

Marcela Virginia Basseni, oriunda de la ciudad bonaerense de Tandil pero con residencia previa en Caleta Olivia, relató que el Juzgado de Familia ordenó la restitución de su hijo de 8 años a su progenitor, a pesar de que, según sostiene, existen pruebas que indicarían situaciones de violencia psicológica y un vínculo limitado entre ambos.

De acuerdo a su testimonio, el niño —identificado como M para resguardar su identidad— vivió desde su nacimiento en Caleta Olivia junto a su madre, mientras que la relación con su padre se desarrollaba bajo un régimen reducido de contacto. Basseni afirmó además que el progenitor no cumple con la cuota alimentaria desde hace varios meses.

En este contexto, indicó que existen informes psicológicos que describen en el menor cuadros de ansiedad anticipatoria y angustia vinculados al vínculo paterno, así como también intervenciones previas de organismos de niñez. Sin embargo, asegura que estos elementos no habrían sido tenidos en cuenta al momento de dictar la restitución.

“Lo único que estoy haciendo es proteger a mi hijo”, expresó la mujer, quien además cuestionó que su pedido de cambio de centro de vida no haya sido respondido. También manifestó temor ante la posibilidad de que se concrete la medida sin que el niño sea escuchado por las autoridades competentes.

Basseni explicó que en enero perdió su empleo, lo que complicó su situación económica, y que posteriormente decidió trasladarse a Tandil junto a su hijo en busca de mejores condiciones. Según detalló, antes de tomar esa decisión solicitó autorización formal, aunque afirma no haber recibido respuesta.

La mujer también hizo referencia a la existencia de varias causas abiertas vinculadas al caso, y expresó su preocupación por lo que considera una falta de equidad en el tratamiento judicial de los pedidos de ambas partes.

Finalmente, pidió visibilizar la situación y apeló a que se priorice el interés superior del niño. “No estoy pidiendo privilegios, estoy pidiendo que se escuche la verdad y se priorice el bienestar de un niño”, sostuvo.

El caso se suma a otros episodios recientes que reavivaron el debate sobre el accionar judicial en situaciones de familia, especialmente en lo referido a la escucha activa de niños, niñas y adolescentes en procesos que los involucran directamente.

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