“Justicia por Ada”: multitudinaria marcha en Caleta Olivia para exigir que se investigue como femicidio

Una multitud se congregó en la plazoleta del Gorosito, en Caleta Olivia, para acompañar a la familia de Ada Barroso Quilo y exigir justicia tras su muerte en un hecho que la querella busca que sea investigado como femicidio. La movilización, cargada de dolor y reclamo, avanzó luego hacia el Juzgado de Primera Instancia, donde se reiteró el pedido de una correcta calificación legal del caso.

En diálogo con Ecos del Sur, la abogada querellante, Pamela Pérez—quien representa a Valery Antezana, hija de la víctima— sostuvo que existen elementos suficientes para considerar que se trató de un crimen en contexto de violencia de género. “Estamos en plena etapa probatoria, pero lo que podemos afirmar es que en esa habitación estaban solamente ellos dos, que ella murió por asfixia mecánica y que las lesiones no son compatibles con una maniobra de reanimación”, explicó.

Según detalló, la autopsia reveló lesiones de extrema gravedad, entre ellas múltiples costillas fracturadas, pulmones perforados y daños internos severos, lo que contradice la versión del imputado, quien había indicado que intentó reanimarla mediante RCP. “No hay manera de que esas lesiones se produzcan con maniobras de reanimación”, remarcó la letrada.

Actualmente, el acusado se encuentra detenido y su pedido de excarcelación fue rechazado, mientras la causa continúa en etapa de recolección de pruebas. En este sentido, la querella insiste en que el caso debe ser recaratulado como femicidio, lo que implicaría una pena de prisión perpetua, en contraposición a la calificación inicial, considerada “más leve”.

Además, la investigación busca acreditar que Ada era víctima de un contexto previo de violencia de género. Para ello, se están incorporando testimonios de su entorno cercano, que darían cuenta de situaciones de violencia psicológica, económica y simbólica. “Muchas veces estas violencias no se denuncian formalmente, pero existen y forman parte del contexto que termina en hechos extremos”, indicaron desde la representación legal.

Durante la movilización, Valery, visiblemente conmovida, agradeció el acompañamiento de la comunidad y de distintas organizaciones. “Me siento muy acompañada, no solo en lo judicial, también en lo personal”, expresó brevemente.

Por su parte, la madre de Ada, quien llegó desde el exterior para visitar a sus hijas, manifestó su profundo dolor y pidió justicia: “Vine a compartir con mis hijas y me encuentro despidiendo a una. Solo quiero justicia para mi hija”, señaló.

La marcha reunió a vecinas, organizaciones feministas y ciudadanos que se sumaron al reclamo, en un contexto donde se vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia de género en la localidad. “No es algo que pasa en otros lugares, está pasando acá”, expresaron durante la cobertura.

El caso reaviva el debate sobre la necesidad de sostener políticas públicas de prevención y protección, así como la correcta aplicación de los protocolos judiciales en casos de muertes violentas de mujeres. Desde la querella remarcaron que toda muerte en estas circunstancias debe investigarse desde un inicio como femicidio, para luego, si corresponde, modificar la calificación.

La comunidad, en tanto, continúa movilizada bajo una consigna clara: que el crimen de Ada no quede impune y que se haga justicia.

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