Tras recorrer 1.800 kilómetros en bicicleta, un cicloturista regresó a Caleta Olivia

El vecino Gustavo Osses completó una travesía de más de dos semanas por la Carretera Austral de Chile y destacó la experiencia de viajar “a paso de hombre” y en contacto directo con la naturaleza.

El cicloturista Gustavo Osses regresó a Caleta Olivia luego de completar una travesía de aproximadamente 1.800 kilómetros en bicicleta, un recorrido que incluyó distintos puntos de la región sur de Chile a lo largo de la reconocida Carretera Austral.

En diálogo con Ecos del Sur, el deportista relató que el viaje se extendió durante casi dos semanas y que comenzó ingresando al país vecino por el paso fronterizo cercano a Chile Chico.

Desde allí emprendió el recorrido por distintos puntos turísticos y naturales de la región, atravesando localidades como Coyhaique, Puerto Aysén y Puerto Cisnes.

“Viajar en bicicleta es una maravilla. Hay muchas subidas, más de las que imaginaba, pero cada vez que llegás arriba sentís la satisfacción de haberlo logrado”, expresó.

Paisajes y desafíos en la ruta

Osses destacó especialmente los paisajes naturales que ofrece la Carretera Austral, una de las rutas más emblemáticas del sur chileno, conocida por su geografía montañosa, ríos y lagos.

“Chile tiene paisajes increíbles, mucha agua, ríos y montañas. Es una zona muy turística y realmente sorprende”, comentó.

Durante el trayecto, el cicloturista debió enfrentar distintas condiciones climáticas y geográficas, desde fuertes pendientes hasta lluvias y vientos que obligaban a detener el recorrido.

A diferencia de otros medios de transporte, explicó que viajar en bicicleta implica avanzar a un ritmo completamente distinto.

“En un auto o en una moto acelerás y llegás a la próxima ciudad. En bicicleta hay veces que no llegás y tenés que parar en el camino, acampar o esperar a que mejore el clima”, relató.

Acampar en la ruta y viajar con lo esencial

El deportista señaló que durante la travesía debió acampar en distintos lugares improvisados cuando las condiciones del camino o el clima impedían continuar.

“Hace dos o tres noches dormí abajo de una alcantarilla. Son cosas que pasan cuando viajás así. Hoy, si Dios quiere, voy a dormir en mi casa”, contó entre risas al regresar a la ciudad.

La bicicleta que utiliza pesa alrededor de 48 kilos, ya que transporta todo el equipamiento necesario para el viaje: herramientas, comida, agua, ropa para acampar y otros elementos básicos.

El valor del cicloturismo

Más allá del desafío físico, Osses remarcó que el cicloturismo permite vivir una experiencia diferente y generar contacto con otras personas durante el camino.

“La gente en la ruta ayuda mucho. Siempre aparece alguien que te ofrece agua o fruta, o te pregunta si necesitás algo”, explicó.

Además, destacó que no es necesario realizar viajes de gran distancia para iniciarse en esta actividad y sugirió explorar los paisajes cercanos a Caleta Olivia.

“Con un viaje corto ya podés empezar. Podés ir hasta el Pucará o acampar cerca del Barco Hundido. Hay lugares muy lindos para conocer en bicicleta”, señaló.

Un sueño pendiente: Machu Picchu

Osses recordó que en 2024 también realizó un viaje en bicicleta hasta Ushuaia y adelantó que uno de sus grandes objetivos es continuar explorando nuevas rutas en el futuro.

“Cuando me retire de mi trabajo me encantaría viajar en bicicleta hasta Machu Picchu. Es un sueño que quiero cumplir”, afirmó.

Mientras tanto, el cicloturista continúa compartiendo sus recorridos y experiencias a través de sus redes sociales, donde publica fotografías y videos de cada una de sus aventuras sobre dos ruedas.

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