{"id":34014,"date":"2025-08-13T23:46:59","date_gmt":"2025-08-13T23:46:59","guid":{"rendered":"https:\/\/ecosdelsur.com\/?p=34014"},"modified":"2025-08-13T23:48:32","modified_gmt":"2025-08-13T23:48:32","slug":"caletense-vive-en-munich-tuvo-una-idea-para-afrontar-los-impactos-culturales-cuidan-mucho-su-privacidad-pero-en-el-lago-estan-desnudos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ecosdelsur.com\/?p=34014","title":{"rendered":"Caletense vive en M\u00fanich, tuvo una idea para afrontar los impactos culturales: \u201cCuidan mucho su privacidad pero en el lago est\u00e1n desnudos\u201d"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #ff0000;\">Mi\u00e9rcoles 13 agosto 2025 &#8211; <\/span>El idioma, las reglas, el car\u00e1cter, el manejo de los tiempos, las exigencias laborales y la relaci\u00f3n con el cuerpo, son algunos de los choques culturales que la impactaron, pero hall\u00f3 un camino para tender puentes: \u201cReduce prejuicios, promueve la integraci\u00f3n, combate la soledad\u201d<img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34016 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"460\" data-srcset=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale1.jpg 800w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale1-300x173.jpg 300w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale1-768x442.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/460;\" \/><\/p>\n<p>n un rinc\u00f3n de M\u00fanich, las miradas de varios inmigrantes -muchos de ellos muy j\u00f3venes- se cruzan por primera vez con los ojos profundos de personas mayores de origen alem\u00e1n. La argentina, Lisi Brizuela, observa la escena conmovida. En alg\u00fan momento ella misma fue una extranjera desorientada, con poco dominio del idioma local y un manojo de miedos a flor de piel. Mucha agua corri\u00f3 desde su propia migraci\u00f3n a Baviera, y si bien nunca dej\u00f3 de sentirse del todo for\u00e1nea, ahora ella est\u00e1 all\u00ed para ser puente.<\/p>\n<p>Oriunda de la Patagonia, Lisi estudi\u00f3 Gobierno y Relaciones Internacionales en la capital argentina y siempre so\u00f1\u00f3 con recorrer el mundo, aunque nunca imagin\u00f3 vivir en M\u00fanich, una ciudad a la que lleg\u00f3 por amor. Cuando desembarc\u00f3 en 2013 descubri\u00f3 que, para su formaci\u00f3n, la mayor\u00eda de las oportunidades estaban en Berl\u00edn o Bonn, y que su falta de fluidez en alem\u00e1n la alejaba a\u00fan m\u00e1s de las posibilidades. <img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34017 alignright lazyload\" data-src=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cele.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"539\" data-srcset=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cele.jpg 800w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cele-300x202.jpg 300w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cele-768x517.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/539;\" \/>Los a\u00f1os de b\u00fasqueda y frustraciones se sumaron hasta que cierto d\u00eda se dijo: `Si no me dejan trabajar como voluntaria ni me contratan en ONGs\u2026 voy a crear mi propia ONG y mis propios proyectos sociales\u201d<\/p>\n<p>Su primera iniciativa no funcion\u00f3, pero tras ajustar enfoques, se postul\u00f3 a un programa para j\u00f3venes emprendedores sociales, donde ayudan a transformar una idea en un proyecto. Fue entonces que en 2018 naci\u00f3 Das Hallo Projekt: \u201cUna iniciativa para conectar personas mayores alemanas con extranjeros que quieran practicar alem\u00e1n a trav\u00e9s de eventos, como noches culturales donde se presenta un pa\u00eds, cocinar juntos, participar en juegos de mesa, excursiones o rondas de conversaci\u00f3n. Todo en alem\u00e1n, pero en un ambiente c\u00e1lido y familiar que favorece el encuentro, reduce prejuicios y promueve la integraci\u00f3n\u201d, explica.<img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34015 alignleft lazyload\" data-src=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"538\" data-srcset=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale.jpg 800w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale-300x202.jpg 300w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/cale-768x516.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/538;\" \/><\/p>\n<p>\u201cLas personas mayores aprenden sobre otras culturas y generaciones, se sienten menos solas y ayudan a los extranjeros a mejorar su alem\u00e1n. Es una situaci\u00f3n en la que ambas partes ganan\u201d, asegura Lisi, cuyas propias dificultades a su llegada a Alemania, la llevaron a comprender la importancia de ayudar y tender puentes.<\/p>\n<p>Un amor, el camino hacia Baviera y la maravilla de llegar en verano: \u201cMe siento muy afortunada\u201d<\/p>\n<p>En el radar de Lisi, Alemania emergi\u00f3 en el mapa a sus 17 a\u00f1os, cuando se postul\u00f3 para un intercambio, que por un error administrativo la llev\u00f3 finalmente a Bruselas. La experiencia inesperada le dej\u00f3 un sabor dulce y una apertura hacia el mundo. Tal vez por ello, en sus a\u00f1os universitarios en Buenos Aires, estableci\u00f3 un contacto estrecho con un chico alem\u00e1n, que hab\u00eda llegado por poco tiempo a la ciudad.<\/p>\n<p>Unos meses m\u00e1s tarde, \u00e9l decidi\u00f3 regresar para un intercambio en Buenos Aires. Durante su estad\u00eda de ocho meses naci\u00f3 el amor, que luego continu\u00f3 por dos a\u00f1os a distancia: \u201cEn diciembre de 2012 me propuso matrimonio y, finalmente, despu\u00e9s de recibirme en julio de 2013, me vine a Alemania. Era agosto y nos casamos en septiembre de ese mismo a\u00f1o\u201d, cuenta Lisi emocionada.<img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34019 alignright lazyload\" data-src=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/45a.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"533\" data-srcset=\"https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/45a.jpg 800w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/45a-300x200.jpg 300w, https:\/\/ecosdelsur.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/45a-768x512.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/533;\" \/><\/p>\n<p>En ese agosto de su llegada, el verano b\u00e1varo brotaba por doquier. Hoy, cuando recuerda aquellos d\u00edas y habiendo vivido todas las estaciones, agradece haber arribado en la \u00e9poca estival, rodeada de alemanes c\u00e1lidos y alegres, opuesto a su car\u00e1cter en invierno: \u201cTodo es m\u00e1s abierto y sociable y las ciudades tienen m\u00e1s vida\u201d, asegura Lisi. \u201c\u00a1Y qu\u00e9 suerte que mi marido consigui\u00f3 trabajo en M\u00fanich! \u00a1Es una ciudad hermosa! Me siento muy afortunada de haber empezado mi vida en Alemania ac\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Puntualidad alemana, cerveza, reglas y otros fuertes choques culturales: \u201cLa contradicci\u00f3n entre lo mucho que valoran la privacidad y lo relajados que son con el cuerpo\u201d<\/p>\n<p>En un comienzo, para Lisi los impactos culturales fueron fuertes y m\u00faltiples, aun a pesar de tener un esposo alem\u00e1n: \u201cImaginate c\u00f3mo es para alguien que llega completamente solo\u201d, dice pensativa. El silencio en el transporte p\u00fablico, por ejemplo, le result\u00f3 un choque inesperado. Todos iban en silencio, leyendo o con auriculares, sin hablar: \u201c\u00a1no se escucha ni un alfiler!\u201d.<\/p>\n<p>A la famosa puntualidad alemana la intent\u00f3 adoptar con esmero, pero le cost\u00f3 m\u00e1s de lo esperado. Lisi ven\u00eda con la l\u00f3gica porte\u00f1a, donde los colectivos llegan cuando llegan, y a veces vienen incluso tres juntos. Por ello, al comienzo corr\u00eda detr\u00e1s de trenes y colectivos, que a veces part\u00edan un minuto m\u00e1s temprano: \u201cAc\u00e1, `llegar a tiempo\u00b4 es llegar tarde. Los alemanes suelen llegar entre 5 y 15 minutos antes. Y si son personas mayores, \u00a1hasta 30 minutos! Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os ya se me peg\u00f3 esa costumbre: hoy siempre llego antes a todos lados, incluso cuando me junto con amigos\u201d.<\/p>\n<p>La cerveza tambi\u00e9n trajo sus sorpresas, en especial en el sur de Alemania. No solo en el Oktoberfest, sino en las fiestas de los pueblos, Lisi se encontr\u00f3 ante un vaso est\u00e1ndar de cerveza, \u00a1de un litro!: \u201cNo lo pod\u00eda creer, pero me acostumbr\u00e9 tanto que cuando veo un vaso de cerveza de menos de 500 ml me parece miniatura\u201d, dice sonriente.<\/p>\n<p>\u201cEn muchos pa\u00edses que visit\u00e9 las reglas se interpretan\u2026 pero no siempre se cumplen. En cambio, en Alemania hay un respeto impresionante por las normas, desde las cosas m\u00e1s grandes hasta los peque\u00f1os detalles\u201d, contin\u00faa en relaci\u00f3n a los impactos culturales. \u201cImpresiona que en Alemania la comunicaci\u00f3n es muy directa. Si hiciste algo mal, te lo dicen sin filtro, tal cual. No existe eso de `dar vueltas\u00b4 como en muchos pa\u00edses latinoamericanos o asi\u00e1ticos, donde ser tan directo puede considerarse ofensivo y se prefiere una forma de comunicaci\u00f3n m\u00e1s indirecta y cuidadosa\u201d.<\/p>\n<p>La cerveza tambi\u00e9n trajo sus sorpresas, en especial en el sur de Alemania. No solo en el Oktoberfest, sino en las fiestas de los pueblos, Lisi se encontr\u00f3 ante un vaso est\u00e1ndar de cerveza, \u00a1de un litro!: \u201cNo lo pod\u00eda creer, pero me acostumbr\u00e9 tanto que cuando veo un vaso de cerveza de menos de 500 ml me parece miniatura\u201d, dice sonriente.<\/p>\n<p>\u201cUna de las cosas que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 (y me sigue sorprendiendo) es la contradicci\u00f3n entre lo mucho que valoran la privacidad y lo relajados que son con el cuerpo. Por ejemplo, son s\u00faper cuidadosos con sus datos personales: evitan compartir su n\u00famero de tel\u00e9fono, email o direcci\u00f3n si no es absolutamente necesario (por eso se sigue usando mucho la correspondencia en papel). Pero despu\u00e9s vas a un parque o un lago y est\u00e1n completamente desnudos, sin ning\u00fan problema. Ya llevo doce a\u00f1os ac\u00e1\u2026 \u00a1y todav\u00eda no lo entiendo!\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi perd\u00e9s el trabajo cont\u00e1s con seguro de desempleo y acceso a cursos para mejorar tus oportunidades laborales\u201d<\/p>\n<p>Para Lisi, la calidad de vida responde a un tema de prioridades personales de cada ser humano, sin embargo, en M\u00fanich pudo respirar una atm\u00f3sfera de bienestar desde el comienzo y para todos, en especial en relaci\u00f3n a la seguridad, empleo, derechos y estabilidad.<\/p>\n<p>A nivel laboral y de familia, los derechos la impactaron: descubri\u00f3 que, despu\u00e9s del per\u00edodo de prueba, es muy dif\u00edcil ser despedido; que en caso de enfermedad prolongada, se sigue cobrando durante bastante tiempo, y que la maternidad conlleva muchos derechos: baja por maternidad con paga extensible, protecci\u00f3n del puesto por varios a\u00f1os, entre otros beneficios.<\/p>\n<p>\u201cY si perd\u00e9s el trabajo cont\u00e1s con seguro de desempleo por un per\u00edodo largo, adem\u00e1s de acceso a cursos y capacitaciones para mejorar tus oportunidades laborales\u201d, contin\u00faa Lisi. \u201cY aunque hubo algo de inflaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os, no tiene comparaci\u00f3n con lo que vivimos en Argentina\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto a la calidad humana, recuerdo que al principio pensaba que los alemanes eran raros: m\u00e1s fr\u00edos, distantes, poco sonrientes y muy estructurados. Pero entend\u00ed que no son raros, simplemente son distintos a nosotros. Cada pa\u00eds tiene su forma de educar, su estructura cultural y sus valores. Por ejemplo, cuando estuve de intercambio en una secundaria en B\u00e9lgica, como estudiantes ten\u00edamos turnos para limpiar el aula, el pizarr\u00f3n, ordenar mesas y sillas, etc. No recuerdo que nos pidieran hacer eso en la escuela en Argentina. En Argentina tenemos muchas fechas patrias que nos ense\u00f1an y fortalecen el orgullo por nuestra identidad. En Alemania, y en muchos otros pa\u00edses europeos, eso no es com\u00fan. No sienten orgullo nacional de la misma manera, y decir que est\u00e1s orgulloso de ser alem\u00e1n est\u00e1 mal visto, por razones hist\u00f3ricas que todos entendemos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY por \u00faltimo, algo que not\u00e9 mucho es la falta de flexibilidad. En Argentina, quiz\u00e1s por todas las crisis que pasamos, somos muy adaptables. Si el plan A falla, sacamos un plan B, C, D o Z sin problema. En Alemania, cuando el plan A no funciona, muchas veces no saben c\u00f3mo seguir\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQuer\u00eda que otros extranjeros tuvieran una experiencia mejor que la que yo tuve\u201d<\/p>\n<p>Hacer amigos alemanes no fue f\u00e1cil. Para Lisi, el combo compuesto por diferencias culturales, clima, dificultad idiom\u00e1tica, hizo que los retos fueran duros. Tambi\u00e9n pudo percibir cierta discriminaci\u00f3n, aunque pocos hablen de ello. Y al principio, cuando quer\u00eda practicar el alem\u00e1n, le respond\u00edan en ingl\u00e9s. Sab\u00eda que era con buena intenci\u00f3n, pero resultaba muy frustrante: \u201cSent\u00eds que tu alem\u00e1n es tan malo que prefieren no escucharlo\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s complejo aun fue conseguir trabajo en su \u00e1rea, algo que inclu\u00eda comprender las reglas y otra cultura laboral. Fue as\u00ed que tuvo que atravesar varias fases y a\u00f1os dif\u00edciles hasta alcanzar una adaptaci\u00f3n que trajo una nueva sensaci\u00f3n: no pertenecer del todo a un solo lugar.<\/p>\n<p>En un comienzo, a la par de su b\u00fasqueda, tambi\u00e9n quiso hacer trabajo voluntario en organizaciones sin fines de lucro para ayudar a la comunidad local, pero tampoco funcion\u00f3. Su t\u00edtulo en Gobierno y Relaciones Internacionales no alcanzaba, y a pesar de ya dominar un nivel intermedio avanzado de la lengua, ped\u00edan un nivel muy alto de alem\u00e1n: \u201cLa burocracia no ayudaba. Entonces intent\u00e9 trabajar en ONGs, pero me rechazaban por no tener experiencia formal en el \u00e1rea. Ah\u00ed fue cuando dije `Si no me dejan trabajar como voluntaria ni me contratan en ONGs\u2026 voy a crear mi propia ONG\u00b4 Recuerdo que le dije a mi esposo: Si me aceptan en este programa, voy a dar todo, pero todo, para que esto funcione. Y si no funciona, al menos voy a poder decir que lo di todo\u201d.<\/p>\n<p>Los esfuerzos de Lisi rindieron sus frutos, su proyecto Das Hallo Projekt fue bienvenido y a partir de \u00e9l, la vida de Lisi y de tantas otras personas, se transform\u00f3. Desde su creaci\u00f3n en 2018 hasta la actualidad, ya han participado m\u00e1s de 3 mil personas de m\u00e1s de 67 pa\u00edses: \u201cMis dos primeras compa\u00f1eras de equipo fueron argentinas: Paula Su\u00e1rez y Aylen Siemienovich, que fueron las primeras en creer en m\u00ed y en el proyecto. Lo que comenz\u00f3 como una simple idea se transform\u00f3 en una ONG registrada: Leb Bunt e.V. (Vive la Diversidad)\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCre\u00e9 esto porque quer\u00eda que otros extranjeros tuvieran una experiencia mejor que la que yo tuve. Que pudieran practicar alem\u00e1n despu\u00e9s del trabajo, en un entorno c\u00e1lido y con apoyo, conocer gente nueva y aprender m\u00e1s sobre la cultura alemana. Y, al mismo tiempo, quer\u00eda ayudar a las personas mayores, que muchas veces sufren de soledad. Ac\u00e1 en Alemania no es como en Argentina, donde solemos tener una red familiar que acompa\u00f1a y cuida\u201d.<\/p>\n<p>Fuente: Diario La Nacion<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 13 agosto 2025 &#8211; El idioma, las reglas, el car\u00e1cter, el manejo de los tiempos, las exigencias laborales y<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":34018,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"class_list":["post-34014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34014"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34014\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ecosdelsur.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}