Un abuelo clama por la inacción judicial para recuperar el vínculo con sus nietas en Caleta Olivia
Oscar Ortega, un abuelo angustiado, recurrió a los medios para denunciar la inacción y desidia del Poder Judicial y la Secretaría de la Niñez en Caleta Olivia, que le impiden desde hace un año tener contacto con sus nietas, de 10 y 5 años. La situación, que califica de «delicada» y «angustiante», lo ha llevado a agotar todas las instancias legales sin obtener respuestas efectivas.
Un año de trámites sin resultados y una doble victimización
Desde junio de 2024, Oscar inició una serie de trámites que incluyeron una denuncia de violencia intrafamiliar y, posteriormente, de obstrucción del vínculo parental. Su recorrido abarcó la Comisaría de la Mujer y la Familia, la Oficina de Violencia Doméstica, el Juzgado de Familia, la Defensoría Pública y la Secretaría de la Niñez, donde en cada instancia tuvo que «reiterar y recordar» el motivo de su presencia.
«El daño ante la inacción de la justicia y ante la inacción de la Secretaría de la Niñez, creo que el daño que se ocasiona es doble», afirmó Oscar, destacando que no solo él como abuelo es afectado, sino también las niñas, quienes están «imposibilitadas de restablecer el vínculo» con él, un lazo que existió desde su nacimiento.
La denuncia de obstrucción y la polémica pericia psicológica
Oscar acusa directamente a S. M. V., madre de las niñas, de impedir el vínculo. Según relata, la jueza ordenó en octubre de 2024 una pericia psicológica a la madre para evaluar sus «condiciones emocionales» para la crianza, dada su «conducta violenta» previamente documentada.
Sin embargo, Oscar denuncia que la pericia, en lugar de ser un examen objetivo, se convirtió en un espacio para que la madre «niegue que exista violencia en su familia» y «se dedique a descalificarme a mí como persona, como abuelo», atribuyéndole problemas mentales o económicos sin sustento ni certificación alguna. Esta situación, respaldada por la documentación a la que Oscar tiene acceso a través de su abogado de la defensoría pública, genera una profunda frustración. «La pericia es sobre ella, no sobre mí», enfatizó.
Abandono e indiferencia: la crítica a las instituciones
Para Oscar, la situación se explica por la «inacción, complicidad o desinterés» de los organismos públicos. Como miembro de la ONG «Unidos por la Infancia», comparte esta visión: «El Poder Judicial y la Secretaría de la Niñez lamentablemente se han transformado en una muralla infranqueable para los ciudadanos comunes para acceder a la justicia».
El abuelo subraya que los ciudadanos, quienes «somos contribuyentes impositivos y provisionales que aportamos al Estado para el mantenimiento del Poder Judicial y de las oficinas públicas», se encuentran con respuestas como «estamos saturados de expedientes» o «nos faltan profesionales» cuando reclaman por las demoras. Para él, estas son problemáticas «intrainstitucionales» que no deben ser trasladadas al ciudadano, quien ya se encuentra en una situación de «sufrimiento».
Un abuelo presente y el dolor del quiebre familiar
Oscar recalca que siempre fue un abuelo «presente y permanente» en la vida de sus nietas, brindando acompañamiento afectivo, contención y ayuda económica. Considera que la madre está cometiendo una «apropiación de las menores», ya que «ser padre o madre no te hace propietario ni dueño de tus hijos, no son objetos manipulables».
El último contacto con sus nietas fue hace un año, coincidiendo con la denuncia, lo que evidencia el impacto de esta acción legal en el vínculo familiar. También lamenta que su relación con su hijo se haya cortado a raíz de la denuncia, atribuyéndolo a la «profunda y fuerte acción violenta» ejercida por la madre de las niñas.
Escritura como refugio y un mensaje para sus nietas
Actualmente, Oscar se dedica a la escritura, una pasión que retomó tras retirarse de su actividad privada. Su primer libro fue un ensayo filosófico, y ahora se encuentra trabajando en su próximo lanzamiento, «Infancias libres de violencia», un abordaje del fenómeno de la violencia en la infancia desde el personalismo filosófico. Este libro será presentado en la Feria del Libro de Caleta Olivia en septiembre.
Ante la inacción del sistema, Oscar se pregunta cómo defender a los niños hoy, y su respuesta apunta a una «crisis de valores» a nivel mundial. Sostiene que hasta que no se vuelva a poner al «ser humano en el centro» y la familia replantee su rol indelegable en la crianza, no habrá avance social.
Con valentía, Oscar envió un mensaje a sus nietas a través de la radio: «Tienen un abuelo que está vivo, que es inteligente, que está totalmente lúcido, que no tiene ningún problema de salud y que está ocupándose decididamente para defender los derechos que ellas tienen como menores». Les aseguró que un abuelo está luchando para que ellas tengan voz y vivan una infancia en paz y armonía, sin que su autoestima sea dañada por el maltrato.
Oscar agradeció el espacio para visibilizar su caso y dejó claro que lo hace respaldado por «documentación» que ha recopilado en su arduo recorrido por las distintas oficinas públicas. La ONG «Unidos por la Infancia», de la que forma parte, tiene delegaciones en varias localidades de la provincia y se puede contactar a través de redes sociales. Oscar también hizo un llamado a los testigos que propuso en el proceso a «ser valientes, que no sean cómplices», ya que la complicidad en estos casos se traduce en encubrimiento, un delito.